Alertan del riesgo en presas sin revisar desde 2004 en España: “Hay más de 200 con problemas de seguridad”

La situación de las presas en España vuelve a generar preocupación tras conocerse que algunas infraestructuras, como las de la cuenca del Segura, llevan más de 20 años sin revisiones, según ha denunciado el ingeniero de caminos, canales y puertos Jesús Contreras en una entrevista.

El experto advierte de que la normativa establece inspecciones cada 4 o 5 años, por lo que muchas presas deberían haber pasado ya hasta tres o cuatro revisiones, algo que no se ha cumplido en numerosos casos.

Falta de mantenimiento y riesgo estructural

Contreras ha sido claro al diferenciar entre el mantenimiento actual y el necesario para garantizar la seguridad: “El que se está haciendo es muy superficial, no incluye reparaciones clave como desagües o elementos estructurales”.

Según datos del propio Ministerio para la Transición Ecológica, existen alrededor de 220 presas que requieren actuaciones urgentes, de las cuales:

  • 170 presentan problemas en los desagües de fondo

  • 150 no cumplen los coeficientes de seguridad estructural

  • 140 tienen deficiencias en los aliviaderos

Una situación que, en palabras del ingeniero, podría derivar en un riesgo serio de colapso si coincide con episodios extremos de lluvias, además ha señalado Contreras que si se suman todas estas presas, el número total de aquellas que necesitan de mantenimiento urgente supera con creces las 220.

Falta de personal: un ingeniero para decenas de presas

Otro de los grandes problemas es la escasez de personal especializado. En algunos casos, un solo ingeniero llega a asumir la responsabilidad de hasta 16 o 17 presas, lo que implica una vigilancia constante “24 horas al día, 365 días al año”.

En la cuenca del Segura, por ejemplo, hay decenas de presas gestionadas por apenas una veintena de técnicos, una situación que provoca sobrecarga, rotación de profesionales y falta de control.

“El sistema se sostiene gracias al esfuerzo de los técnicos, pero a costa de su salud”, ha señalado.

Zonas inundables: más de un millón de personas en riesgo

El experto también ha alertado del riesgo en áreas especialmente vulnerables del Levante, donde más de un millón de personas viven en zonas inundables, especialmente en los últimos kilómetros de la costa.

En la Región de Murcia, ha señalado como puntos sensibles municipios como San Javier y Torre Pacheco, donde la presión urbanística ha incrementado la exposición al riesgo.

Planes de emergencia sin implantar

Uno de los aspectos más preocupantes es la falta de planes de emergencia. Según Contreras, solo una minoría de presas cuenta con estos protocolos activos, lo que dificulta la respuesta ante una posible rotura.

Actualmente, apenas 58 presas estatales tienen el plan implantado, frente a más de 200 que no lo tienen, lo que supone que, en caso de emergencia, la población no sabría cómo actuar ni dónde dirigirse. En el caso de las presas del Segura, ninguna lo tiene implantado, según Contreras.

“Puedes recibir una alerta en el móvil, pero si no sabes qué hacer, el riesgo sigue siendo máximo”, ha advertido.

El peor escenario: una riada devastadora

En caso de colapso, las consecuencias serían devastadoras. Contreras ha explicado que una rotura puede generar una ola de agua con gran velocidad y altura, capaz de arrasar poblaciones enteras.

Como ejemplo, ha citado el caso de la presa de Forata, donde una hipotética rotura habría generado caudales de hasta 40.000 metros cúbicos por segundo, con alturas de hasta siete metros y velocidades capaces de arrastrar todo a su paso.

“Eso es un tsunami. No deja nada”, ha asegurado.

Falta de inversión y respuesta institucional

El ingeniero también ha criticado la falta de respuesta por parte de la administración. Asegura que llevan años denunciando la situación y que incluso han solicitado reuniones sin éxito.

Aunque reconoce que recientemente se están impulsando algunas actuaciones, advierte de que no hay presupuesto suficiente para afrontar las inversiones necesarias.

“Más que nuevas leyes, lo urgente es actuar para corregir una situación de riesgo”, ha concluido.

La situación, según los expertos, no implica un colapso inminente, pero sí un escenario preocupante si no se adoptan medidas a tiempo.