El Real Murcia tendrá que buscar una nueva solución para su delicada situación financiera después de que la justicia haya rechazado el plan de reestructuración presentado por el club. Así lo explicaron este jueves en rueda de prensa Felipe Moreno y su abogado, Higinio Pérez, quienes detallaron los motivos de la decisión judicial y los próximos pasos que pretende dar la entidad grana.
Durante su intervención, Pérez explicó que la sentencia no valida el plan al considerar que la financiación aportada por la empresa Haus la Fuente, vinculada al accionista mayoritario, no puede computar como una clase separada de acreedores dentro del proceso.
Según el abogado, el club defendía que los más de 12 millones de euros aportados por Felipe Moreno al Real Murcia podían considerarse financiación suficiente para articular ese plan, pero la jueza entiende que ese dinero pertenece al anterior plan de reestructuración y no al actual.
Además, la sentencia también cuestiona algunos aspectos del perímetro de acreedores incluidos en el plan, especialmente en relación con LaLiga, que debía alrededor de un millón de euros por parte del club.
Pérez explicó que se trata de un acreedor “muy singular”, ya que en el mundo del fútbol un club puede deber dinero a LaLiga pero también recibir ingresos si asciende de categoría, algo que complica su encaje dentro del derecho mercantil tradicional.
Un nuevo plan impulsado por los acreedores
Pese al revés judicial, desde el entorno del Real Murcia aseguran que ya trabajan en una nueva alternativa. Según explicó el abogado, varios acreedores que respaldan la gestión actual han presentado un documento para impulsar un nuevo plan de reestructuración a iniciativa de los propios acreedores.
Ese nuevo plan ofrecerá condiciones similares a las que aceptó LaLiga el pasado 10 de junio de 2025, con la posibilidad de largos plazos de pago o alternativas con menos plazo pero mayor devolución de capital.
“Vamos a dar a todos los acreedores la misma opción que tiene LaLiga”, explicó Pérez, quien insistió en que el club no puede pagar a un acreedor concreto sin hacerlo al resto, ya que la ley obliga a tratar a todos por igual.
El Real Murcia arrastra actualmente una deuda cercana a los 10,7 millones de euros con acreedores ordinarios, a la que se suman unos 11,3 millones derivados de devoluciones de capital, además de otros litigios en curso.
Entre los principales acreedores figuran One Management, con algo más de un millón de euros, el Málaga CF, con unos 120.000 euros, y Iconos Nacionales, con cantidades menores vinculadas a procesos judiciales.
Moreno reconoce su frustración
Durante la comparecencia, Felipe Moreno reconoció su decepción tras conocer la decisión judicial y admitió que la primera reacción que tuvo fue abandonar el proyecto.
“Lo primero que pensé esta mañana fue pasar por aquí, recoger mis cosas y no volver por Murcia”, confesó el empresario.
Sin embargo, horas después su postura fue más prudente y aseguró que todavía debe reflexionar sobre el futuro.
Moreno recordó que desde su llegada ha aportado más de 12 millones de euros al club en tesorería y otros 4 millones en capital social, además de asumir una compleja situación económica heredada.
“El problema es que estamos hablando de cifras cercanas a los 26 millones de euros, sin contar administraciones públicas”, explicó.
El club se prepara ante posibles concursos
Desde el entorno jurídico del Real Murcia también reconocen que podrían producirse nuevos intentos de forzar un concurso de acreedores, aunque aseguran que el club ya ha tomado medidas para evitarlo.
Según explicó Pérez, el club no se encuentra actualmente en situación de insolvencia legal, ya que no mantiene impagos con administraciones públicas ni con trabajadores, sino únicamente con acreedores ordinarios.
Además, la sentencia sí deja un aspecto favorable para la actual dirección del club: reconoce la legitimidad de los órganos de administración actuales, evitando así que se cuestionen las juntas que han permitido la llegada de Felipe Moreno al control del club.
Mientras tanto, el Real Murcia seguirá negociando con los acreedores para intentar sacar adelante un tercer plan de reestructuración que permita estabilizar definitivamente la situación económica de la entidad grana.
